viernes, 8 de febrero de 2008

Damon Graham Devereux Hill

Damon Graham Devereux Hill, más conocido como Damon Hill, es un piloto de carreras británico y el campeón del mundo de Fórmula 1 de 1996. Nació en Londres el 17 de septiembre de 1960, y es el hijo del dos veces campeón del mundo de Fórmula 1 Graham Hill. Es el único hijo de un campeón del mundo que también ha ganado el campeonato.

Hill llegó a las competiciones de motor profesionales relativamente tarde, cuando comenzó a competir con motocicletas en 1983 a la edad de 23 años. Al año siguiente ganó la copa de 350 cc en Brands Hatch. En 1985 se trasladó a los monoplazas de 4 ruedas compitiendo con el equipo Van Diesem en la Fórmula Ford, antes de cambiar de nuevo a la Fórmula 3 británica en 1986. Después de tres temporadas en la Fórmula 3, donde ganó 4 carreras, Hill volvió a trasladarse, esta vez a la Fórmula 3000 internacional, con el equipo Mooncraft, donde, aunque fue competitivo, nunca ganó una carrera.


Hill comenzó su carrera en la Fórmula 1 con la entonces poco competitiva Brabham en 1992. Obtuvo su primera carrera en el Gran Premio de Hungría de 1993 para la escudería Williams la primera de 22 victorias, 21 de las cuales fueron con Williams.
En 1994 ganó el Gran Premio del Reino Unido, una carrera que su padre nunca ganó en su larga y exitosa carrera. A mediados de los '90, Hill fue el principal rival de Michael Schumacher para el campeonato de pilotos, acabando subcampeón en las temporadas 1994 y 1995, las cuales ganó el piloto alemán. Ambos tenían una larga lista de enfrentamientos dentro y fuera de la pista, incluyendo la famosa colisión en Adelaida en 1994 que otorgó a Michael Schumacher su primer título por tan sólo un punto.


Williams echó a Hill para la temporada 1997 a pesar de conseguir 8 victorias y el campeonato del mundo en la temporada anterior, y fue contratado por Arrows. Consiguió además la primera victoria para la escudería Jordan en el Gran Premio de Bélgica de 1998.
En 2006, Hill fue elegido presidente de la British Racing Drivers Club, sucediendo así a Jackie Stewart.


Su primera carrera fue el Gran Premio de España de 1992 y la última el Gran Premio de Japón de 1999.


Fuente: http://es.wikipedia.org/wiki/Damon_Hill

jueves, 7 de febrero de 2008

Cuando Reutemann dijo no

Carlos Alberto Reutemann fue uno de esos pilotos marcados por un talento exquisito y una meticulosidad superior al promedio de su época, vocación hacia los detalles y la perfección que exhibirían hombres como Ayrton Senna y en el presente Michael Schumacher.

Estas habrían sido armas suficientes para ser campeón en cualquier tiempo, pero al nacido en la provincia argentina de Santa Fe, también le acompañó una incalculable dosis de mala fortuna que lo atacó en los momentos más cruciales de su carrera.

En 1982 la Fórmula Uno había comenzado en Sudáfrica, con brillante victoria de Alain Prost en un Renault turbo, seguido en desigual lucha por Carlos Reutemann en un Williams-Cosworth. Era la undécima campaña que de manera consecutiva el popular Lole arrancaba como protagonista, como lo hizo el día de su debut en la F1 en el GP de Argentina de 1972, cuando no tuvo mejor idea que largar desde la pole position. Nada hacía presagiar que para Reutemann, próximo entonces a cumplir los 40 años de edad, la cita de Kyalami fuera su penúltima presentación.

La ronda siguiente se realizaba en Río de Janeiro, Brasil, carrera que tuvo de todo, desde un calor agobiante con dos ganadores hasta accidentes y toques en la lucha por la victoria. Uno de los que se vio forzado a abandonar fue precisamente Reutemann, luego de engancharse con el Renault de René Arnoux. En Jacarepaguá también estaba presente el colombiano Roberto José Guerrero – quien no logró clasificar - junto al chileno Eliseo Salazar y los brasileños Raoul Boesel, Chico Serra y Nelson Piquet quienes completaban la patrulla latinoamericana.

Sin embargo, a pocas horas de culminar el evento, el contingente perdía a su figura de mayor experiencia, una vez que Carlos Reutemann anunciara su decisión de retirarse del automovilismo deportivo, algo que, para aquellos que lo conocían bien, era consecuencia directa de la enorme desilusión que significó para él perder el título mundial de conductores en Las Vegas apenas unos meses atrás, y no fue precisamente en una ruleta de algún casino.

Y es que hasta en esa drástica determinación el santafesino tuvo la suerte de espaldas, porque al final de la contienda, su coequipero Keke Rosberg se hizo con el campeonato tras conseguir una victoria, sacando provecho a la trágica temporada que enlutó a Ferrari y a los fallos mecánicos de Renault y McLaren.

Williams, Jones y Piquet acabaron con un sueño
Pasada la mitad de la campaña 1981, resultaba casi imposible que Reutemann dejase escapar la corona de Fórmula Uno al contar con 17 puntos de ventaja frente a sus perseguidores. Eran los tiempos de los turbo contra los aspirados, de Ferrari, Renault y Alfa Romeo contra los ingleses motorizados por el venerable Ford Cosworth V8 encabezados por Williams, Lotus y Brabham, además de la francesa Ligier que llevaba el Matra V12.

Quien suscribe, Octavio Estrada, para entonces era consecuente lector de la revista argentina Corsa, de las crónicas de Germán Sopeña y admirador de las fotos de Antonio Capria, carreras que en Venezuela se seguían por la radio y en cuatro breves boletines a lo largo de la mañana además de unos segundos de imágenes en los noticieros de la noche, que dejaban, como era de suponer, el tema abierto a la imaginación. Y Carlos Reutemann, por la simple razón de ser un latinoamericano exitoso, despertaba nuestras simpatías, algo que - por algún extraño motivo y en un tema abierto a la discusión en el que saldrían a relucir nacionalismos, asuntos sociales, políticos, culturales y hasta religiosos - no pareciera acontecer en el presente entre los fanáticos continentales de la última generación, interesante capítulo que prometemos tocar en una próxima entrega.

De vuelta a la temporada 1981, la debacle para el volante argentino comenzó con el regreso del equipo Williams a los neumáticos Goodyear, luego de emplear las gomas Michelin en las primeras carreras del año con resultados por demás satisfactorios. Otro punto clave se fija en Brasil, donde bajo un torrencial aguacero se produjo el famoso incidente de los carteles, en el que Frank Williams y Patrick Head obligaban a Reutemann a ceder la victoria a su compañero y campeón del mundo, el australiano Alan Jones, un tipo rudo pero inmensamente rápido, quien cargó con todo el desarrollo del equipo desde 1978. El Lole no hizo caso y ganó en Jacarepaguá, pero a partir de entonces las relaciones dentro de la escuadra se enfriaron y, a pesar de la magnífica cosecha en la primera parte de la temporada, para Reutemann las últimas seis fechas resultarían un verdadero calvario. Varios abandonos, incluido el golpe con Jacques Laffite en Zandvoort o el pésimo funcionamiento de los cauchos Goodyear en la lluvia de Montreal, desembocó en la definición en el estacionamiento del Ceaser’s Palace de Las Vegas (¡allí armaron un circuito!), donde luego de marcar la pole position, inusuales fallos en la caja de velocidades del Williams FW07-B entregaron en bandeja el título al brasileño Nelson Piquet en un Brabham, quien con un agónico quinto lugar le quitó el galardón por apenas un punto.

Fue la última ocasión que tuvo Carlos Reutemann de luchar por la corona y de quitarse el peso de continuar la saga del inimitable Juan Manuel Fangio, porque siendo argentino como él, la sombra del "quíntuple" hacía más difícil la faena, sobre todo entre la insaciable afición rioplatense. Y es que a veces la historia es tan injusta, que el hecho de no inscribir su nombre en el palmarés de los campeones le condenó como a otros tantos fenómenos que tampoco se hicieron con el máximo pergamino.

Reutemann, famoso también por su manera de pensar y decir las cosas y etiquetado por el Commendatore Enzo Ferrari como un hombre "tormentoso y atormentado", se impuso en 12 GP y compartió la pista de igual a igual con figuras legendarias como Jackie Stewart, Emerson Fittipaldi, Niki Lauda, Jackie Icky, Ronnie Peterson, Carlos Pace, Jochen Rindt, Clay Regazzoni, Mario Andretti, Francois Cevert, Denny Hulme, Gilles Villeneuve y Jody Scheckter entre otros.

El paso del tiempo sólo ha ratificado cuán difícil significa para un latinoamericano llegar a los máximos niveles del automovilismo mundial y para hacer más gráfica esta premisa, se puede advertir que desde el retiro de Reutemann en 1982 - y si exceptuamos por conveniencia a los brasileños en el contexto latino -, hubo que aguardar hasta la llegada del colombiano Juan Pablo Montoya para volver a hablar castellano en lo más alto del podio de la Fórmula Uno, una satisfacción que en más de medio siglo apenas nos han otorgado cinco hispanoparlantes (porque de la Madre Patria no han ayudado mucho que digamos, bueno, hasta que a Fernando Alonso le den un buen carro), a saber: Juan Manuel Fangio, Froilán González, Pedro Rodríguez, Carlos Reutemann y ahora el fenómeno bogotano.

Hoy el Lole se mantiene como protagonista en la que es sin dudas una faceta mucho más difícil, la vida política (caso único entre los ex deportistas exitosos de cualquier parte del planeta), más aún en los tiempos por los que atraviesa su país, y sólo nos remitiremos a indicar que Carlos Reutemann es el gobernador de su natal Santa Fe, cargo que ha ocupado durante casi una década.

Fuente: http://www.thef1.com/destacados/historia/cuando-carlos-reutemann-dijo-basta

Graham Hill

Graham Hill (Hampstead, Gran Bretaña, 15 de febrero de 1929) consiguió la 'Triple Corona' del automovilismo: 500 Millas de Indianápolis, Mundial de Fórmula 1 y 24 Horas de Le Mans.

Inicios
Hill es un piloto peculiar como pocos. Quizás sea el piloto de la historia que más tiempo tardó en ponerse al volante de un coche, ya que lo hizo a los 24 años. Antes, a los 16, había conseguido un puesto como aprendiz de mecánico en Smith Instruments, y tras su paso por el ejército, se inició en el automovilismo a través de un curso para pilotos.


Tras la primera clase, Hill se dio cuenta de que había descubierto la pasión de su vida.


La primera oportunidad
Su trayectoria en la Fórmula 1 comenzó en Lotus, pero lo hizo como mecánico de la mano de Colin Chapman, al que tiempo después tuvo que convencer para que le diera la oportunidad de ser piloto oficial del equipo. Su debut se produjo en el Gran Premio de Mónaco de 1958.


Tras dos temporadas con escaso éxito, se produjo su fichaje por BRM en 1960. En principio los resultados tampoco acompañaron en esta nueva etapa.


En sus dos primeras temporadas sólo logró terminar cinco carreras. Pero en 1962 todo cambió. Los nuevos motores BRM V8 comenzaron desde el principio a ofrecer un gran rendimiento y en la primera carrera del año, el GP de Holanda, consiguió la primera victoria de su carrera. A la postre esa sería la temporada de su primer campeonato después de ganar cuatro carreras y hacer dos segundos.


En los años siguientes, Hill estuvo siempre luchando en los puestos de arriba, aunque los continuos problemas mecánicos impedían que alcanzara de nuevo el título (fue segundo durante tres temporadas consecutivas, y logró seis victorias). Al margen de la Fórmula 1 cosechó buenos resultados en pruebas de resistencia, ganando las 500 Millas de Indianápolis en 1966.


La vuelta a sus orígenes y el segundo título
En 1967 se produjo su vuelta a Lotus, donde formaba pareja con el doble campeón del mundo Jim Clark, aunque su primera temporada no fue fructífera.


Tras la muerte del escocés en Hockenheim, en una carrera de Fórmula 2, Hill se impuso en las dos siguientes carreras y terminó haciéndose con el campeonato de 1968. A partir de este momento se inició la cuesta abajo de su carrera.


El año siguiente fue testigo de su última victoria, que supuso además un récord, el de ganar cinco veces el Gp de Mónaco, que no fue superado hasta 1993 cuando Senna se impuso por sexta vez. Aunque ya nunca fua lo mismo, su carrera duró aún hasta 1975.


Hill superó incluso una dura lesión a los 40 años de edad, cuando en 1969 se rompió las dos piernas en el GP de EE.UU. en Watkins Glen. 'El último caballero de la Fórmula 1' no sólo se recuperó, sino que en 1973 creó su propio equipo, bajo el patrocinio de Embassy, con el que compitió hasta el día de su retirada.


En 1972 volvió a triunfar en una prueba de resistencia al conseguir el triunfo en las 24 Horas de Le Mans. El 29 de Noviembre de 1975, mientras volvían de una sesión de entrenamientos, Hill estrelló su avioneta al intentar aterrizar en el aeropuerto de Elstree en Londres. En el accidente murió también una de las figuras en ciernes del momento, el también británico Tony Brice.


sábado, 2 de febrero de 2008

Diseño de un F1

Dicen que un mal trabajador siempre le echa la culpa a sus herramientas: Entonces en la Fórmula Uno no hay excusas, ya que los diseñadores tienen acceso a los mejores equipos disponibles.


Muchos equipos son patrocinados por compañías informáticas y pueden trabajar el uno con el otro. La compañía informática suministrará máquinas, el último software y soporte en caso de problemas. A cambio de estos beneficios, el equipo les proporcionan un medio de prueba para el software y los ordenadores. Sí, ya son historia los días en las que las oficinas estaban llenas de mesas de dibujo, aunque algunos diseñadores (como Adrian Newey) aún la tienen cerca por motivos nostálgicos. Todos los diseños se hacen a través de ordenadores. De hecho, las dos dimensiones son casi historia. Los diseños sobre papel eran siempre realizados en dos dimensiones, mostrando vistas desde arriba, desde abajo y desde los lados con el fin de que los fabricantes crearan una pieza tridimensional. Sin embargo, con el avance de la tecnología informática, ahora se puede diseñar directamente en 3D.

El estándar en la industria del 3D es CATIA, pero como hemos dicho antes, los diferentes equipos trabajan con diferentes compañías y utilizan diferentes software. Sin embargo, estos son similares, por lo que cambiar de equipo, algo que ocurre muy a menudo dentro del departamento de diseño, no implica necesariamente tener que volver a aprender su uso desde cero. Las ventajas del diseño 3D son evidentes. El auto, o la pieza que el diseñador está creando, aparece en la pantalla del ordenador como si fuera real, y el programa permite utilizar el zoom para acercarse o alejarse y rotarlo en todas direcciones. Esto hace que sea mucho más fácil visualizar la pieza, y permite comprobar que encaja en el auto sin estorbar a otras piezas. Los dibujos se hacen mediante la creación de bloques sólidos en la pantalla, y después diciendo al ordenador que les de forma utilizando diferentes técnicas para llegar hasta la pieza deseada.

Las piezas se diseñan de manera individual - por ejemplo, los diferentes elementos de un alerón son dibujos separados. Sin embargo, pueden ser combinados en la pantalla fácilmente para que el diseñador pueda ver el resultado. Los grandes diseños ocupan mucha memoria de los ordenadores, e incluso estas poderosas máquinas sufren. Pero sus usos son infinitos, y los equipos incluso tienen los reglamentos metidos dentro de los ordenadores para comprobar que todas las piezas son legales. Además, a diferencia de una tablero de dibujo, las modificaciones resultan sencillas, y una parte vital del sistema es la posibilidad de volver atrás. Creando un historial claro y sencillo, el diseñador puede alterar las dimensiones de la pieza o incluso cambiar su forma.

Ahora que los diseños pueden realizarse en tres dimensiones, las piezas pueden ser fabricadas sin ni siquiera ver a otra persona. Algunas máquinas pueden tomar el archivo del ordenador del diseñador y utilizar la información para crear la pieza requerida. La técnica de fabricación más moderna es la Litografía Estereo , que principalmente se usa para la creación de modelos a escala. El proceso utiliza rayos láser para construir una parte pieza sólida de resina utilizando el archivo del ordenador, y puede crear piezas increíblemente complejas. El láser pasa por la superficie de la resina en la máquina, y marca las áreas que le indica el ordenador.

Una máquina de estas características supone un gran ahorro de tiempo. Por ejemplo, para fabricar un capó motor con los métodos tradicionales, se debe crear una matriz de madera con las dimensiones exteriores de la pieza. Después, tras haber sido cuidadosamente acabada, se crea un molde. Este molde se utiliza para extender las capas de fibras de carbono, después es curado, desmoldado y lijado para lograr un perfecto acabado. Este proceso requiere de varios días, mientras que con la Litografía Estereo , una vez que se ha realizado la figura en 3D, hace falta menos de 24 horas para que la pieza esté lista. ¿Es este el final de los maquinistas y fabricantes de modelos a escala? Bueno, no del todo, ya que aún hay muchos trabajos sencillos que son más rápidos con la ayuda de un maquinista.

El uso de los ordenadores para las piezas en 3D dio lugar al desarrollo de la Dinámica Computacional de Fluidos (DCF), una técnica bastante nueva en la que el ordenador emula el túnel de viento. El DFC consistes en un programa extremadamente complicado que permite al ordenador soplar un aire simulado a través del túnel de viento virtual para simular la resistencia y apoyo aerodinámico del auto. El modelo creado por el ordenador es modificado por el operador de DFC, que básicamente cubra su superficie con ciento de diminutos triángulos. Cada uno de estos triángulos tiene un número de sumas extremadamente complicadas, y cuantos más triángulos haya, mayor serán los resultados. Un matemático tardaría días en evaluar sólo una respuesta para un triángulo, por lo que no es sorprendente que el proceso tarde días en completarse, pero su ventaja es que ni siquiera hace falta fabricar la pieza que estás probando. Normalmente, el DFC es utilizado en alerones no fijados al auto. Esto es mucho más rápido (a veces tarda sólo una hora), y da a los diseñadores una idea sobre si construir o no la pieza.

Los resultados del DFC tienen la misma forma que los del túnel de viento (carga, resistencia y centro de presión), pero ahí es donde se acaban las similitudes, ya que la información del DFC es enorme. El modelo del auto puede visualizarse en su etapa de diseño, y el ordenador puede mostrar el flujo alrededor del auto. Utilizando colores para mostrar los diferentes valores, se pueden mostrar las líneas de flujo, para mostrar el camino exacto que los matemáticos quieren que siga el aire. Esta visualización del flujo es una parte muy importante del proceso de DFC, ya que resulta difícil de obtener en el túnel de viento. Además de las líneas de flujo, se pueden visualizar las presiones en las superficies, los vectores de velocidad en cualquier punto del auto, e incluso las distribuciones de presión en la estela, que es virtualmente imposible de obtener de manera precisa en el túnel de viento.

Así que, ¿están los ordenadores y las nuevas herramientas facilitando el trabajo del diseñador? En cierto modo, sí, pero también están haciendo que las piezas que los diseñadores pueden crear sean más complicadas. Sin embargo, lo que es cierto es que las mejores herramientas pueden suponer una gran ventaja para los diseñadores.

Fuente: http://www.cronicasf1.com/Contenido/Tecnica/tecnica_herramientas_disenador.htm

Crash Test

Siete de los once equipos de F1 realizan sus crash test en el Centro de Impacto de Cranfiekd (CIC), parte del Instituto Tecnologico de Cranfield cerca de Bedford, Inglaterra, que es alquilado por 2500 libras al dia estos equipos son:Williams, Benetton, Tyrrell, Jordan, Steward, Arrows y Prost. Mclaren que es el unico de los equipos de ingleses que no utiliza el CIC, lo hace en la Asociacion de Investigacion de la Industria del Motor (Motor Industry Research Association, MIRA) situada en Nuneaton. El programa de crash test regulado por la FIA esta diseñado para simular un amplio numero de accidentes. El primero y mas espectacular ensayo es la colision de frente, y esta diseñada para comprobar dos puntos: la habilidad del morro para proteger de lesiones serias los pies y tobillos del piloto y a capacidad del propio morro de disipar la energia cinetica que es liberada en el momento del impacto con el fin de que el piloto no sufra daños debido a la fuerte deceleracion.

Cuando se lleva a cabo el test de impacto frontal en el CIC, el chasis es lanzado con un sistema de cuerdas elasticas a lo largo de una rampa de 15 metros inclinada a un angulo de 11 grados, e impacta contra una placa de acero de 25mm de grosor. Esta placa es inamovible ya que va fijada a un enorme muro de cemento.

La reglamentacion de la FIA para el test de impacto frontal estipula un impacto minimo de 12 metros por segundo, un poco menos de 45 km/h. Dicha velocidad puede parecer un poco representativa para una colision de un F1 de hoy en dia, pero hay que tener en cuenta que el chasis no absorve el golpe directamente, antes, el coche habra sido frenado por la grava de las escapatorias o por la deformacion de las suspensiones o por las barreras de nuematicos que protegen los guardarrailes. La placa de acero utilizada por la FIA, no cede ni um milimetro.

Cuando el chasis impacta contra la placa de acero, la deceleracion no debe superar los 25G. Los valores de deceleracion suelen ser bastante mas altos, pero solo momentaneamente. Los daños deben que dar limitados solo al morro y no deben extenderse al interior del chasis.Para comprobar los efectos sobre el ocupante del coche, y asi verificar la habilidad del chasis y el morro para disipar las fuerzas, se monta dentro del cockpit un maniqui antropomorfico de 75 kg, sujeto firmemente por los arneses aprobados por la FIA. Tambien se instala un acelerometro en el pecho del maniqui con el fin de medir las fuerzas de deceleracion en el momento del impacto.
La reglamentacion de la FIA estipula que estas fuerzas no excedan de 60G por mas de tres milisegundos.

Con el fin de incrementar la correlacion del impacto frontal del test con uno real, al chasis se le añade un deposito de combustible, lleno de agua y un estintor lleno para reproducir las cargas estructurales que estos instrumentos generarian en un impacto en la pista. El chasis es fijado mediante los agujeros disponibles para montar el motor a una espcie de trineo tubular de acero que sirve como transporte para el viaje a lo largo de la rampa y que ademas simula el peso del resto de las partes del coche, es decir, la masa del motor, caja de cambios, la transmision, la suspension trasera, los frenos, las ruedas y los alerones. El peso del trineo del CIC es de 430 kg.
La reglamentacion de la FIA pide un peso minimo para la combinacion chasis/trineo de 780 kg, con el fin de simular las condiciones de carrera, por lo que debe añadir plomo.

Una grua electrica tira de una cadena que arrastra el chasis/trineo hasta la parte mas alta de la rampa. Mediante unas fijaciones, se mantiene ahi arriba durante unos momentos mientras se hacen las comprobaciones del instrumental y se evacua el lugar para situarse detras de un bunker de seguridad. Entonces, un operados retira las fijaciones y se coloca a una distancia de seguridad.

Cuando se sueltan las ultimas fijaciones, el chasis literalmente vuela rampa abajo, ya que el trineo no lleva ruedas sino rodamientos de aire. Aunque hay cuatro pequeñas ruedas en cada lado del trineo, que momentaneamente rozan los railes de la rampa, el descenso carece practicamente de rozamiento, lo que asegura que todas las pruebas sean iguales.En el momento del impacto, se escucha lo que parece el sonido de un disparo de una escopeta en todo el edificio.Si todo ha salido acuerdo con los planes, el morro deberia haberse hundido progresivamente, absorviendo la energia del impacto, pero no deberia haber mayores daños. El inspector de la FIA presta especial atencion a los puntos en los que van montados los arneses de seguridad del piloto y al extintor que habia dentro del cockpit.

Dos acelerometros montados sobre el trineo miden la deceleracion. Los datos de cualquiera de los dos son suficientes para sacar conclusiones, ya que uno funciona como apoyo del otro en caso de que alguno falle. La velocidad exacta del impacto se mide mediante celulas fotoelectricas.Tambien se graba en cinta de video con todo el proceso con una camara de alta velocidad, que funciona normalmente a 2000 cuadros por segundo. Un acuerdo confidencial entre el equipo y el centro de pruebas asegura que lo grabado no pueda caer en manos de los equipos rivales.

Mucha gente queda sorprendida al conocer que el chasis que se usa para el test de impacto frontal, conocido como "chasis de referencia", no solo es utilizado para todas las demas pruebas, sino que ademas sirve tambien para correr con el, despues de las devidas reparaciones. Los chasis subsiguientes pueden tener una diferencia de peso del cinco por ciento con respecto al chasis de referencia y su estructura debe ser identica.

viernes, 1 de febrero de 2008

Fechas de los Test de 2008

A continuacion se muestran las fechas de los test oficiales a realizarse a lo largo de 2008

Enero
14, 15 y 16 Jerez de la Frontera
22, 23 y 24 Valencia


Febrero
01, 02 y 03 Barcelona

04, 05 y 06 Bahrain International Circuit
09, 10 y 11 Bahrain International Circuit

12, 13 y 14 Jerez de la Frontera
19, 20, 21 y 22 Barcelona
19, 20 y 21 Valencia
25, 26 y 27 Barcelona

Abril
14, 15 y 16 Barcelona


Mayo
14, 15 y 16 Le castellet


Junio
11, 12 y 13 Barcelona
25, 26 y 27 Silverstone


Julio
09, 10 y 11 Hockenheimring
23, 24 y 25 Jerez de la Frontera


Agosto
27, 28 y 29 Monza


Septiembre
17, 18 y 19 Barcelona


Noviembre
18, 19 y 20 Barcelona


Diciembre
09, 10, 11, 15, 16 y 17 Jerez de la Frontera

Récords de la F1

Programa que trae las estadisticas de la maxima categoria, lo mejor....es actualizable, para descargar, solo hay que hacer click en la imagen y seguir las instrucciones.



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